Noticias e Historias de las Misiones

Niños Pobres Saborean la Vida Abundante

21 de septiembre de 2017

Children learning outdoors in the Philippines.
Una de las congregaciones para niños que un ministerio autóctono tiene en el sur de Filipinas.

Una niña de 7 años en una primitiva aldea costera de Filipinas que carecía de todo pensaba que no tenía nada para dar.

La pequeña Joy Torres no recibía nutrición y orientación diarias de sus padres, que estaban separados, y vivía con su abuela. Por lo general se quedaba en segundo plano mientras otros niños jugaban, y en cualquier grupo hacía todo lo posible por esconderse.

El director de un ministerio autóctono que provee comida para Joy y cientos de otros niños en el sur de Filipinas dijo: "Ella era muy, muy tímida, y apenas se podía oír su voz".

Él dijo que a veces Joy y su hermano no tenían suficiente dinero para asistir a la escuela. Casi completamente aislada, la niña se encerró cada vez más en sí misma, una sombra silenciosa entre las chabolas, la selva y las conchas marinas.

Es difícil saber qué triste destino podía haber tenido si un voluntario con el ministerio autóctono no la hubiera invitado a unirse a una congregación de niños donde se llevaban a cabo juegos y otras actividades junto con lecciones bíblicas. La comida que el ministerio preparaba era a menudo la única comida que Joy recibia en el día, y la comunión alimentaba su alma; ella encontró una energía que no había tenido antes.

"Ella lamentaba no poder dar más ropa", dijo el director. "Otros niños también siguieron su ejemplo y también trajeron algo de su ropa".

A medida que crecía, comenzó a vender pescado y mariscos para ayudar a alimentarse a sí misma, a su hermano y a su abuela. Con otras ganancias, cuidando a sus primos más jóvenes, Joy pudo ahorrar dinero para asistir a la escuela.

Mientras tanto, en la congregación de niños, su verdadero yo continuó emergiendo. A ella le encantaba escuchar historias de la Biblia y memorizar versículos de la Biblia, y después de algunos años puso su fe en Jesús como el Salvador y Señor de su vida. Dentro de ella había un deseo profundo de traer a otros niños para que descubrieran al señor, y sus invitaciones continuas produjeron un crecimiento enorme en la congregación.

"A medida que pasaron los años, Cristo brilló en su vida", dijo el director del ministerio. "A pesar de estar ocupada ganando dinero para comida y para ir a la escuela, siempre estaba disponible para la congregación de niños. Ella tenía un corazón enseñable y la actitud de un estudiante".

Un Niño los Conducirá

Cuando a principios de este año cumplió 13 años, Joy había aprendido que tenía algo que dar a los demás: Ella misma. Cuando los niños más pequeños comenzaban a llorar, ella los sacaba y se ocupaba de ellos para evitar que distrajeran al grupo. Ella ayudó a disciplinar a los niños más pequeños y ayudó en la distribución de la comida.

Al enterarse de que había otras distribuciones de ropa, Joy trajo cuatro artículos de su propia ropa para compartir.

"Incluso lamentó no tener más ropa para dar, porque sólo tenía unas pocas", dijo el director. "Otros niños también siguieron su ejemplo y trajeron algo de su ropa para compartir con otras personas".

Aprendiendo servidumbre naturalmente, Joy se ha convertido en una líder, aunque no en forma oficial, de la congregación de niños.

"Una vez, cuando la maestra voluntaria del ministerio se enfermó, ella tomó la iniciativa de comenzar la congregación de niños", dijo el director. "La maestra voluntaria en este programa está entrenando a cuatro líderes juveniles que estarán llegando a otros niños en sus comunidades. Joy Torres es uno de esos niños. ¡Gloria a Dios!"

Completando el Círculo

Smiling children in the Philippines.
Los niños animados por actividades, juegos y lecciones bíblicas a menudo presentan a sus padres a Cristo.

Aunque Joy tiene poco contacto con sus propios padres, muchos padres han venido a Cristo a través de los niños que ella ha traído a la congregación.

Los niños alimentados física y espiritualmente hablan a sus padres acerca de la congregación, y como resultado estos aprenden acerca de estudios bíblicos comunitarios para adultos. Viendo la transformación en sus hijos, afectados por el amor de Cristo, están ansiosos por asistir.

Los padres que muestran interés en la Palabra de Dios entonces invitan a otros padres cuyos hijos no son parte de la congregación de niños. Completando el círculo, los padres animan a sus hijos a asistir a la congregación de niños.

"Durante el tiempo de alimentación, los padres están allí para ayudar, y algunos también ayudan en la preparación de alimentos", dijo el director. "Los niños mayores que crecen espiritualmente también están ayudando a los maestros voluntarios en la enseñanza de canciones, en la memorización de versículos y durante el tiempo de juego".

La madre de uno de los niños le dijo al director del ministerio que su vida familiar ahora está marcada por la paz, en lugar de gritos enojados. El director dijo que están disfrutando de relaciones armoniosas, a pesar de las tensiones producidas por ser pobres y vivir en una zona peligrosa.

El director dijo: "Algunas madres llegaron a conocer al Señor al ver las vidas transformadas de sus hijos, y muchos hombres también fueron salvados cuando fueron testigos de la vida transformada de sus esposas. Una niña y un niño de diferentes familias compartieron conmigo que estaban muy agradecidos por haber llegado a conocer al Señor, porque sus familias también se salvaron, y ahora están felices por la vida transformada de sus padres".

Tal transformación no ocurre sin el apoyo de los patrocinadores de Christian Aid Mission. ¿Ayudará a los misioneros autóctonos a traer el poder transformador de Cristo a sus comunidades?

Apoye las actividades de evangelización entre niños.
Email this page Print this page
SC: 65:046
801UHW-FHB