Noticias e Historias de las Misiones

Esperanza para los Cubanos Afectados por el Huracán

9 de noviembre de 2017

Worship service in Cuba.
Los fieles en una iglesia fundada por un ministerio autoctono en Cuba confían en Cristo.

Los vientos huracanados colapsaron las casas que ya se estaban desmoronando y agravaron la crisis con la que muchos cubanos viven a diario: Hambre, pobreza y, para algunos, pensamientos suicidas. Un régimen alérgico a la ayuda externa no ayudó.

Los cubanos tuvieron que buscar ayuda desde dentro de las fronteras de su propia isla. Los misioneros autóctonos han estado en la mejor posición para proveer alimentos, agua y el mensaje de la salvación de Cristo, mientras se preparan para ayudar a las víctimas a reconstruir después de la destrucción del huracán Irma del 8 de septiembre.

Desafortunadamente, Irma también golpeó a los misioneros.

El director de un ministerio autóctono escribió a Christian Aid Mission: "Fue devastador para la mayoría de nuestros misioneros y la población local, pero con vuestro apoyo, nuestro ministerio se apresuró a proveer ayuda de emergencia como agua, aceite de cocina, arroz, alimentos no perecederos y la Biblia".

De las 85 familias que inicialmente recibieron ayuda, trece pertenecían a las familias de los misioneros de su ministerio. Ellas siguen el ejemplo de Cristo sufriendo junto a aquellos a quienes sirven.

"Orábamos temprano en la mañana porque no teníamos nada que comer", le dijo un misionero al director del ministerio. "Dios respondió a nuestra oración, ya que unas horas más tarde recibimos aceite de cocina, agua limpia, un saco de arroz y alimentos enlatados".

La respuesta de Dios a sus oraciones lo inspiró a servirlo más.

Él dijo: "Para nosotros fue un milagro. Entonces nos dimos cuenta de que nuestros vecinos tampoco tenían nada que comer, así que lo que nos entregaste lo compartimos con varias familias de nuestro vecindario y compartimos con ellos que Jesucristo es el pan de la Vida eterna".

"Yo estaba listo para suicidarme", dijo el joven. "Aquí en la congregación encontré el poder y el amor de Dios, y agradezco a aquellos que compartieron acerca de Jesús conmigo".

A otras familias de misioneros les fue peor; tres perdieron todas sus pertenencias. Una sala de usos múltiples que el ministerio utilizaba para capacitaciones bíblicas fue destruida. El director del ministerio necesita ayuda para entregar colchones, madera y tejas, para reconstruir las casas de las familias de los misioneros y otras víctimas.

Él dijo: "Pedimos vuestras oraciones por nuestros misioneros y por las personas afectadas por este terrible desastre, y que Dios use este evento para que podamos alcanzar a muchos con la esperanza de la salvación en Cristo Jesús".

Derrotando a la Muerte

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El huracán Irma destruyó los techos de muchas casas en el norte y este de Cuba.

Habiendo provisto alimentos y el poder transformador del evangelio por más de dos décadas, el ministerio tiene una extensa red de iglesias para llevar ayuda a los afectados por el huracán, y esa red está creciendo. En los últimos seis meses ha capacitado a más de 60 líderes para supervisar congregaciones y continuar fundando otras, y sus evangelistas vieron crecer la cantidad de nuevos cristianos en más de 6,500.

Las iglesias en crecimiento tienen más fuerza para luchar contra el hambre y la miseria, que después de todo no son problemas nuevos en Cuba. Entre los que contribuyen al crecimiento de la iglesia hay un evangelista que una vez estuvo cerca del presidente cubano Fidel Castro. Ahora dirige el ministerio de deportes del ministerio autóctono.

"Antes de conocer a Jesús experimenté todo lo que uno puede comprar materialmente, pero ahora con Jesucristo estoy experimentando el gran amor de mi vida", dijo él.

El director del ministerio dijo que ahora él comparte la luz de Cristo con una multitud de jóvenes en los campos de béisbol y fútbol.

"Él y su esposa tenían materialmente todo, pero sus almas y sus vidas estaban destrozadas y vacías", dijo. "Un misionero autóctono compartió el evangelio con ellos, y ambos rindieron sus vidas a Jesús. Hoy da testimonio de cientos de jóvenes en los campos de béisbol, y su risa y amor son contagiosos".

Este año el Ministerio de Deportes distribuyó más de 1,000 Biblias y 22,000 tratados en Cuba. El año pasado, en el transcurso de 82 eventos de béisbol y otros eventos deportivos en todo el país, los misioneros compartieron el evangelio con más de 20,000 personas, de las cuales 7,500 hicieron profesiones de fe confiando en Jesús como Señor y Salvador.

No se sabe cuántos de ellos habían perdido la esperanza antes de escuchar el evangelio. Al igual que muchos sin esperanza frente a la ruina de sus casas, relaciones rotas y trabajos mal remunerados, un joven sólo veía dolor en su futuro. La angustia de Renier se había vuelto tan intensa que la muerte se volvió más atractiva, y había resuelto suicidarse.

"No encontré nada bueno por ahí", dijo. "Estaba listo para suicidarme".

Un vecino invitó a Renier a una de las iglesias locales recién fundadas del ministerio autóctono, donde escuchó el mensaje de esperanza y salvación en Jesucristo.

"Aquí, en la congregación, encontré el poder y el amor de Dios, agradezco a los que compartieron conmigo de Jesús", dijo. "Ahora hay dos cosas que me motivan a vivir: Mi hijo de 4 años y el amor de Dios que encontré en esta congregación. Es lo mejor que me ha pasado".

Por favor, considere una ofrenda para ayudar a los misioneros autóctonos a traer esperanza y sanidad a las personas que sufren.

Ayude a los misioneros a alcanzar a los cubanos para Cristo.
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