Foto de la Semana

Syrian refugees unloading supplies.

Dulce Alivio

Un ministerio autóctono en Turquía que asiste a los refugiados sirios, no sólo trae sonrisas a madres desesperadas, sino que ayuda a mantener a las familias unidas. Según un director de un ministerio autóctono en Turquía, los refugiados que huyen de las atrocidades de la guerra de seis años en Siria están tan desesperados por obtener ingresos para alimentar a sus familias que recurren a entregar a sus hijas a clubes nocturnos como esclavas sexuales. Después de un mes, los pagos a los padres disminuyen o se detienen por completo, y sus hijas pueden ser objeto de tráfico en otros lugares. Recientemente escuchó a una refugiada siria, una abuela, hablar de padres que perdieron a sus hijas de esa manera. "Cuando le expliqué que Dios ama a ella y a su familia y no los abandonará, quedó profundamente conmovida", dijo. "En ese momento, otras dos o tres mujeres mayores vinieron a mí diciendo que también habían perdido a sus hijas, así que oré por cada una de ellas". Además de vitaminas, fórmula, leche, medicinas, agua limpia y comida, los ministerios autóctonos están trayendo la esperanza de Cristo a las familias desgarradas. "Esto no es sólo debido al apoyo financiero que nos llega, sino también a vuestras fieles oraciones", dijo el director. "¡Dios está respondiendo a las oraciones!".

Ayuda para las familias refugiadas.
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